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ALMA LOS BLANCOS

1 noviembre, 2020

En la noche de la Argentina

Cuando la pelota quedó boyando, unos metros atrás de la puerta del área, el tiempo pareció detenerse para los 20000 hinchas de Quilmes, que habían llegado a la ciudad del monumento a la bandera, y copaban las tribunas del Gigante de Arroyito.

Sí, en Rosario con el Paraná de fondo, Jorge Osvaldo Gáspari encorvó la espalda, y metió un zurdazo que se clavó en el ángulo izquierdo del oso Ferrero. Esa tarde del 29 de Octubre de 1978 Quilmes gritó campeón por segunda vez en su historia.

A los 7 del Segundo tiempo, ya voló la pelota al ángulo del oso Ferrero, el gol del Campeonato.

Meses atrás la Argentina era Campeón del Mundo en el monumental, contra Holanda. 1978, años de terror dirigidos por Videla, Massera y Agosti, en el que para el Estado argentino, se era sospechoso de antemano, o declarado «posible subversivo» en algún legajo laboral. Quilmes fue un distrito golpeado por la dictadura, de 1977 se registran 48 desaparecidos de los 68 totales, que hubo en el 77´y 78´.

Tambien el año que casi, en las vísperas de navidad, entramos en guerra con Chile por el Canal de Beagle. En esa temporada, en la noche oscura que era la Argentina, Quilmes gritó Campeón.

Contra el Boca del Toto Lorenzo

Compitiendo por la gloria estaba no cualquier equipo, el Boca de Juan Carlos Lorenzo; tambien de Gatti, Pernía, el chapa Suñé, Marito Zanabria, Mastrángelo, Feldman, y el poroto Saldaño. Dos meses atrás, Campeones Intercontinentales, contra el Borussia Monchengladbach, y de la Libertadores 1977, y 1978. Zanabria, había salido campeón con Newells en 1975, y Darío Feldman había debutado y convertido un gol, contra los leprosos. En esas casualidades que borda prolijamente el destino, Newells viajaba a la bombonera para jugar con Boca, y Central recibía a Quilmes.

Un torneo largo, como lo sería aquel Nacional B de 1991, que con el ya fallecido, Hugo Manuel García, Quilmes fue campeón. 21 equipos y 42 partidos, llegaba el último escalón en Rosario. José «Piojo» Yudica, tomó un equipo que marchaba al descenso y que le costaba completar el banco. Estratega, que lo había salvado del descenso un año antes, aprovechó el largo receso por el Mundial de ese año. Nadie, ni el más optimista, pensaba que cuatro meses más tarde Quilmes sería campeón.

El artífice de la hazaña, el rosarino y formador José Yudica. Hoy vive en Banfield.

De los últimos 20 partidos, San Lorenzo en Guido y Sarmiento- antiguo estadio cervecero-, Newell´s en el Parque Independencia y Huracán en Patricios, los únicos 3 que perdieron los blancos, en segunda rueda. Con algo más de 20.000 hinchas que transitaron la ruta 9, el cervecero no dejaría pasar su oportunidad.

Hazaña en Arroyito

El local Rosario Central, presentó a; Ricardo Ferrero; Carlos Magistral, Oscar Craiyacich, Edgardo Bauza, Jorge Alberto García; Hugo Zavagno, Víctor Mancinelli, Rubén Alfredo Pérez; Ramón Bóveda, Guillermo Trama, Félix OrteDT: Carlos Timoteo Griguol.

Quilmes, salió para meterse en la historia con, Bernabé Palacios; Guillermo Zárate, Horacio Milozzi, Alberto Fanesi, Timoteo Gaño; Horacio Bianchini, Jorge Gáspari, Horacio Oscar Salinas, Héctor Milano; Miguel Angel Filardo, Luis Antonio Andreuchi. DT: José Yudica.

Cuando los equipos ingresaron a los vestuarios en el entretiempo, el campeonato era xeneize. Corría la media hora y Miguel Angel Filardo, recibió una falta en el área. Ithurralde cobró penal, y Luis Andreuchi, el goleador del campeonato lo cambió par gol. Minutos después, un cabezazo de Guillermo Trama, lo empató. De la Boca llegaron malas noticias, Roberto Mouzo de penal, le daba la victoria parcial a los xeneizes.

La 5ta. edición de La Razón, 30-10-1978.

Para la angustia cervecera, penal contra Rubén Perez, y Luis «el pampa» Orte, le daba la victoria a Central. Pero, se abrió la ilusión un minuto más tarde, desde los 12 pasos volvió a empatar Andreuchi, iban 6 minutos del segundo tiempo. El tercero lo marcó el marplatense Gáspari, que fue el definitivo, CENTRAL 2-QUILMES 3. Cuando pitó Ithurralde el final, fue fiesta visitante. Vuelta Olímpica y el primer grito de Campeón en el profesionalismo. En 1912 el Quilmes de los ingleses Brown, también obtuvo su título, de ahí que el escudo del cervecero tiene dos estrellas.

Andreucchi, fue goleador con 21 tantos, junto a un pibe de Argentino juniors, un tal Diego Maradona, y Norberto «beto» Outes, de Independiente con 20. Logró 54 puntos, contra 53 de Boca, 22 triunfos sobre 40 partidos. La seguridad de Bernabé Palacios, la defensa de Horacio Milozzi que además marcó 9 goles, Gáspari en el mediocampo y el aporte de Bianchini, junto a la creatividad de Salinas, y las pinceladas de Omar Hugo Gómez, nuestro ídolo de botines fulvence blancos. La mano del piojo Yudica, que también había debutado como jugador en Newells. Él junto a quince hombres más, y miles en las tribunas lograron la hazaña.


Matías J. Escot es docente de Historia . Apasionado por la historia argentina, letras y política. Escritor, creador de www.relatosdelsur.com Autor del libro “Escritores en Combate 1”