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JUAN BOTASSO: Del Mate a la Selección Nacional

25 octubre, 2020

¡Arquero lindo!... ni el viento pasa;
Toda la hinchada tiene en su puño;
Vengan “balazos” que es de buen cuño,
Sólo los brujos lo vencerán;
Ferreyra estrila; Del Prete sueña…
Para él no hat “tigres” ni “torpederos”
Muchacho criollo, molde de arquero...
Con la cortina… “hum”, le harían gol. 
(Tango Cortina Metálica. Zamora-Padula)

Nace la cortina metálica

El 12 de Octubre de 1906 asumió el vicepresidente de la Nación el cargo de Presidente, el que pedía licencia por problemas de salud era Manuel Pedro Quintana, abogado porteño y vinculado a los intereses británicos. En esos tiempos el país era gobernado por el Partido Autonomista Nacional, una estructura, más parecida a una facción, que a un partido. José María Figueroa Alcorta (hoy la calle que nos lleva al estadio de River Plate), era el vice que asumió el mando entre 1906 y 1910.

El 23 de Octubre de 1908, nació en Quilmes, un hombre que vale la pena contar su historia. Arquero de Quilmes y de Argentinos, también de la selección Argentina y Racing Club de Avellaneda; Juan Carlos Botasso.

En la barranca quilmeña

Se inició bajo los tres palos en la Liga Quilmeña, en un equipo que le decían «el azulgrana del sur», San Lorenzo de Quilmes, jugando su primer partido en 1925, fue en aquellos primeros match que lo apodaron tenaza. El año 1926, defendió los colores del Quilmes Athletic Club, también en la Liga. En ese mismo año, Argentino de Quilmes, jugaba en la A, y el campeón fue Boca Juniors, con su goleador histórico Roberto Cherro con 22 goles.

Rubio y con tan sólo un metro 69, el gran arquero de los Argentinos y Racing.

Con 19 años debutó en 1927 en Alsina y Ceballos para el mate, Argentino de Quilmes. El último Domingo de abril, Racing era visitante en la barranca quilmeña, y el peludo Hipólito Yrigoyen se preparaba para ser Presidente por segunda vez en el país. A las tres de la tarde la cancha estaba de bote a bote, y la academia supuso un triunfo fácil. Pero el fútbol no conoce de justicia, los intentos de Miguel Baragnano, por marcar goles, eran inútiles. Botasso empezó a atajarlas todas. Los goles de un histórico del mate, Alfonso Inocencio Trujillo, oriundo de Bahía Blanca, sus tres tantos sellaron la victoria 3 a 1, ante la bronca de dos que harían carrera en el la selección, Paternóster y Della Torre, backs centrales. Desde aquel momento a Botasso se lo conocía como la cortina metálica.

Una revista llamada La Última Hora, cuenta que el cronista fue presenció el match de Argentinos-Racing, y alega «quedó encantado con la actuación de un tal Botazzo, el guardavallas local que puede decirse que él solo evitó que Racing se anotara por lo menos media docena de tantos«.

… ¡la sombra de Juan Botasso!, la metálica cortina… mi frente toda se inclina ante el recuerdo del ruso, que defendiéndote puso del alma, sus vitaminas…” (Juan Arrestía, poeta quilmeño).

Con la celeste y blanca

También fue convocado para la Copa del Mundo de 1930 donde debió reemplazar al entonces arquero titular, Ángel Bossio. Lo hizo en dos partidos claves: en la semifinal contra Estados Unidos y luego en la final contra Uruguay, jugando lesionado la mayor parte del encuentro.

El 4 de Junio de 1931 cuando el modelo agroexportador estaba en caída libre, y en la Argentina no había democracia, debutó en Racing Club, la Academia formó: BOTASSO, Della Torre, Paternoster, Zurdo, Pompey, De Mare: N. Perinetti, Ochoa, Caratti, Del Giúdice y Grossi. Fue victoria 5 a 1 contra Platense. Durante 4 años, del 31 al 35, jugó 173 partidos y obtuvo dos títulos: la Copa de Honor Beccar Varela (1932) y la Copa Competencia (1933).

Perón y el cilindro de Avellaneda

El tiempo había pasado, la Argentina era otra, la de Juan Domingo Perón había incorporado a los trabajadores, y convertía a los niños como únicos privilegiados. Aguinaldo y la conquista de las vacaciones, habían democratizado el goce para lo sectores populares. Botasso fue figura en uno de los últimos con Racing, en 1937, contra River en la vieja cancha de Libertador y Tagle, en donde estaban los estudios de Canal 7. Después se retiró jugando para Argentino de Quilmes.

Tuvo su hora de hurras y reconocimiento, en aquella tarde del 3 de septiembre de 1950, en la inauguración de el Cilindro de Avellaneda, una multitud racinguista lo ovacionó, mientras lloraba de emoción. Un par de meses después falleció, el 23 de Diciembre de 1950.

Juan Perón y Eva Duarte, en la inauguración del estadio de Racing, el cilindro de Avellaneda, en 1950.

Miguel Padula y Hector Zamora compusieron un tango que no encontramos la interpretación musical, el nombre era La Cortina Metálica. En 1933, declaró, «mi gusto sería patear un penal. A lo mejor lo erro y me toman el pelo, pero si lo llego a acertar me saco un viejo gusto”. Dijo esta leyenda que defendió el arco de Alsina y Ceballos.

Imágen de Botasso: Revista El Gráfico.


Matías J. Escot es docente de Historia . Apasionado por la historia argentina, letras y política. Escritor, divulga la historia de nuestro país en Relatos del Sur Autor del libro “Escritores en Combate 1”