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Hernán Brienza: «Hay que recuperar una mirada compleja de Malvinas»

14 abril, 2020

Hernán Brienza, tiene como guía literaria al escritor argentino Leopoldo Marechal. En el 2009, escribió una biografía del gobernador federal Manuel Dorrego, fusilado en 1828, por los unitarios. «El Loco Dorrego» fue leído por Cristina Fernández, y recomendado a Hugo Chávez Frías vía twitter. El comandante venezolano no sólo lo leyó, sino que terminó usándolo en varias de sus cadenas nacionales.

Segunda y última parte, de esta interesante visión del conflicto de Malvinas, a cargo del actual Director del Instituto Nacional de Capacitación Política, (INCAP). Culminando la entrevista, como hombre de la comunicación nos deja su visión, sobre el rol de un medio local, en esta disputa por la palabra y la información.

Nuestros soldados, héroes y víctimas de la represión de las Fuerzas Armadas a la vez. El análisis de la guerra de Brienza.

EN: En cuanto a la causa Malvinas en democracia, y cómo el Estado abordó el tema, ¿Qué diferencias o similitudes ves entre el menemismo y el Kirchnerismo?

HB: Yo creo que en las primeras dos décadas de democracia se produjo una desmalvinización muy fuerte, primero por cierta culpa de la elite del gobierno, que había apoyado la guerra. aunque hay que reconocer que Alfonsín nunca estuvo a favor de la guerra. La famosa cuestión de desmalvinización también tuvo que ver con haber sido derrotados. Supongo tambien con la necesidad de pacificar la sociedad y quitarle la violencia como un discurso constante de la sociedad argentina. No olvidemos que en la época de Menem se produjo el acercamiento a Gran Bretaña, con la política de seducción de Di Tella. Esas políticas intentaron patear o minimizar la cuestión Malvinas, para generar otro tipo de acercamiento con Gran Bretaña.

HB: Durante el Kirchnerismo hubo una política de soberanía mucho mayor que en la etapa menemista. el Menemismo nunca renunció a la soberanía, pero lo que dijo fue, dejémoslo para más adelante. En cambio el Kirchnerismo fue más concreto, más firme en su reclamo por Malvinas. Al mismo tiempo cuando se cumplieron los treinta años del conflicto, en el 2012 existió una nueva política que consistia en reinvindicar el reclamo, la gesta, pero también denunciar la violación a los derechos humanos contra los soldados. Héroes de Malvinas, pero sufrientes, de delitos de lesa humanidad durante la guerra. Creo que esa fue la doctrina del Kirchnerismo.

Una biografía de un hombre del siglo XIX, el general Manuel Dorrego. Historia leída al menos por dos presidentes.

EN: En relación a los soldados, ¿Con los excombatientes de Malvinas continuamos teniendo una deuda social y política?.

HB: Yo creo que los argentinos tenemos una deuda social y política que con el paso del tiempo se fue achicando, hicimos mucho. Pero el abandono inicial que se produjo sobre los soldados, la desmalvinización de los primeros años, provocó que se abandonara a los protagonistas de aquella gesta. Esta gesta tenía que ver con los soldados y con los héroes. Hay sector de las Fuerzas Armadas que se comportó como héroes de Malvinas, y tambien merecen una reinvindicación. Eso significa entrar en contradicciones, porque existieron héroes que en otros planos no se comportaron como tal. Hay que recuperar una mirada compleja de Malvinas y reivindicatoria de aquellas cosas que valen la pena reivindicar.

Su último trabajo radial fue en radio Caput, en los años anteriores al macrismo se lo escuchaba en radio Nacional. A partir del 2016, fue despedido de Nacional junto a muchos periodistas que representaban las voces disidentes al gobierno de Mauricio Macri. Sin trabajo en los medios, dictó talleres de pensamiento nacional abiertos a un público amplio, en la Asociación Mutual Homero Manzi.

EN: Si nos permitís, una más y fuera de agenda, estamos iniciando Entre Nos, un medio quilmeño, de la zona sur. Como hombre de la comunicación ¿Qué rol crees que debe tener un medio local, en la denominada batalla cultural?.

HB: Creo que todo medio de comunicación local tiene un gran desafío, primero ser lo más abarcativo y masivo posible, pero al mismo tiempo defender las convicciones trabajar con honestidad intelectual. A partir de allí nada puede salir mal. Después cada medio tendrá su línea editorial, pienso que debe trabajarse desde ese lugar, desde allí. Pienso que en esta batalla cultural como ustedes la llaman, lo que hay que demostrar es que existe otra forma de hacer periodismo, otra manera de comunicar.

¡Gracias Hernán Brienza!