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Ciaramella: «Jesús podía movilizar a masas relativamente importantes de gente»

24 mayo, 2020

Con notable predisposición y capacidad de análisis en la segunda parte Marcelo Ciaramella se adentra en la iglesia como estructura de poder y conflicto. Su maestría en Ciencias Sociales, culminó con una tesis que publicará la Universidad Nacional de Quilmes. La Iglesia Argentina y la dictadura cívico-militar. Doctrina social de la iglesia y plan económico (1976-1981). Continuidades, tensiones y rupturas. Así, el sacerdote nos deja una imágen de Jesús, como un líder popular junto a su carácter divino. Responde a ENTRE NOS, esta última parte que no tiene desperdicio y nos hacemos cargo de obligarlo a sintetizar.

EN: El texto Las iglesias que los apóstoles nos dejaron, marca varias tendencias en la iglesia de la antigüedad. ¿Qué tendencias o disputas existen en el interior de la iglesia actual?.

MC: Es una pregunta demasiado densa como para responderla sencillamente. Pero en tren de sintetizar te diría que siguen en disputa los dos modelos de Iglesia que quedaron expuestos y tensionaron fuertemente en el Concilio Vaticano II. El Concilio abrió las puertas pero no resolvió las tensiones. Una Iglesia dogmática, jerárquica, vertical, alejada del mundo, por encima de la sociedad (sociedad perfecta) una Iglesia sin carne, que pone más esfuerzos en reproducir su estructura institucional y cuidar sus sostenimiento, sobrevivía antes del Concilio y sigue presente después de él en los grupos más conservadores de ultra derecha posicionados en la Curia Romana y en los episcopados del mundo.

“Del otro lado” podríamos decir, está el modelo de Iglesia posconciliar y latinoamericana, al servicio del mundo y de los pobres (no por encima de ellos) en diálogo con el mundo, la cultura y las angustias del tiempo presente, una Iglesia sinodal, que busca el diálogo con la realidad, la comunión entre las personas aceptando pluralidades, diversidades, complejidades, poniendo al ser humano en el centro. Una Iglesia que toma posición contra todo lo que degrada al ser humano y crea miseria, una Iglesia del lado de los pobres, profética, pobre, sencilla y comprometida. Pero este “versus” no es lineal, ni estático. En medio de estos dos modelos hay infinitas combinaciones y matices, idas y vueltas.

Una nota acerca de Jorge Novak, un obispo en los tiempos oscuros, en la noche de la Argentina, en la última dictadura cívico-militar, 1976-1983.

EN: Más allá de la trascendencia, ¿Qué se sabe puntualmente de Cristo cómo personaje histórico?. ¿Tuvo hermanos, se enamoró de alguna mujer?. Finalmente puede haber sido un líder popular, y las autoridades locales lo crucificaron por temor a una rebelión.

MC: Estás desafiando mi capacidad de síntesis. No es sencillo en pocas palabras explicar eso. La investigación histórica sobre Jesús ha conocido diversas fases. Acualmente la “tercera búsqueda” como se la ha dado en llamar, es una investigación que procede fundamentalmente del mundo anglosajón, que es muy interdisciplinar y que, en buena medida, se hace al margen de las instituciones teológicas y de las referencias confesionales. La producción es enorme, de valor muy desigual, pero es indudable que se han abierto perspectivas de sumo interés. Tenemos poca información fiable sobre los orígenes de Jesús, sobre sus antecedentes familiares y sobre los primeros años de su vida. Este vacío ha sido reemplazado por la imaginación popular con numerosas leyendas, algunas muy antiguas.

Sabemos que sus padres se llamaban José y María, que vivían en Nazaret y que tenía varios hermanos. Poco más podemos decir de su infancia.  Alrededor de los 30 años Jesús aparece acudiendo a la llamada de Juan Bautista que promueve un movimiento de conversión en el desierto, junto al río Jordán. No hay duda de que Jesús recibió el bautismo de Juan Bautista y de que esto supuso una experiencia muy importante en su vida. Después se independizó -quizá con otros- de Juan, y durante algún tiempo parece que desarrolló una actividad bautismal. Pero pronto la predicación de Jesús y el movimiento que promovió se presenta con unas características propias y diferentes de las de Juan. En medio de la diversidad de las investigaciones históricas sobre Jesús hay un dato que tiene un amplio consenso: el reconocimiento de una cierta marginalidad de Jesús que después se explica de diversas maneras. De hecho el trabajo actualmente en desarrollo más trascendente sobre el Jesús Histórico (que lleva ya 5 tomos y sigue) se llama “un judío marginal”.  Está suficientemente claro que Jesús adoptó actitudes un tanto contraculturales, que suponían un cierto desafío a los valores hegemónicos. El enorme eco popular de Jesús podía movilizar a masas relativamente importantes de gente y éste es un factor clave de la peligrosidad de Jesús a los ojos de las autoridades.

Un profeta aislado y sin seguidores, no es peligroso y no causa mayor preocupación en los responsables del orden. Jesús tiene rasgos indudables de maestro, de sabio, de rabí. La gente y sus discípulos le llaman con frecuencia “maestro”. Pero la predicación escatológica de Jesús, su anuncio de la llegada del Reino de Dios, le asemeja a los profetas. Varias veces la gente equipara a Jesús con Elías. Si se enamoró, imposible saberlo. Si tuvo esposa, no hay evidencia alguna. Todo parece indicar que fue célibe.

EN: Pensando en la actualidad  el hombre fue prometeico, creyó que a pura ciencia, dominaba la naturaleza a su antojo y, que explotándola obtenía réditos económicos superlativos. ¿Qué enseñanza nos puede dejar esta pandemia desde lo humano?.

MC: Es complejo elaborar una conclusión o una enseñanza sobre algo que está en pleno desarrollo y no ha finalizado. Lo que sí ya se ve es que el mundo post pandemia no será igual al que conocimos. Muchas cosas se modificarán, aunque es difícil saber si para bien o para mal, si rápido o lento, si superficial o profundo.

EN: Fuera de agenda, estamos dando los primeros pasos, ¿Qué esperás de un medio de comunicación, en esta actualidad de bombardeo informativo?

MC: De un medio de comunicación espero que comunique hechos objetivos, chequeados y verosímiles. Son contados con los dedos de una mano los medios que están al servicio de informar, más allá de si lo que informan les conviene o no. Es fundamental para un gobierno democrático sano regular el acceso a la información, evitar la concentración monopólica de medios y el manejo discrecional o malintencionado de los datos de la realidad. El rol que han jugado los grandes medios concentrados en América Latina en la instalación de gobiernos neoliberales que privilegiaron la transferencia de riqueza hacia las minorías ricas, destruyendo el trabajo, el salario, la salud, la educación, ha sido innegable y fundamental. Es emblemática la antigua frase de César Jaroslavsky que decía: ‘hay que cuidarse de ese diario (Clarín): ataca como partido político y si uno le contesta, se defiende con la libertad de prensa’.






Matías J. Escot es docente de Historia . Apasionado por la historia argentina, letras y política. Escritor, divulga la historia de nuestro país en Relatos del Sur Autor del libro “Escritores en Combate 1”