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BELTRÁN: El cura revolucionario y artillero de José de San Martín

16 agosto, 2021

Fuegos artificiales en una noche clara

Imagino una noche clara, de luna amplia, y el general José de San Martín riendo en el campamento El Plumerillo, se terminaba el año 1816, con Independencia declarada y con la fe de realizar una gran gesta, el Cruce de los Andes, hacia la Capitanía de Chile. Cuenta en su libro Don José, el historiador Ignacio García Hamilton, «A la noche hubo sarao y fuegos de artificios preparados por el fraile franciscano Luis Beltrán. En la culminación de las luminarias. la plaza se iluminó vivamente, y con letras de todos los colores pudo verse la leyenda, ¡Viva el general San Martín!«.

De la lectura se desprendió mi pregunta ¿Un cura preparando los fuegos artificiales?. Veamos…

Fray Luis Beltrán

Nacido en el Virreinato del Río de la Plata, en el territorio de San Juan de Cuyo en los primeros días de Septiembre de 1784. Se conoce que vivó su infancia en Mendoza y estudió en Córdoba y Buenos Aires. En 1805 se ordenó por la Orden franciscana de San Juan como sacerdote. Eran tiempos de una Europa convulsionada por la revolución francesa y Napoleón Bonaparte, que en 1808, usurparía el trono de Fernando VII, invadiendo España, generando el levantamiento en toda América, y el nuestro en el Río de la Plata.

En un contexto de fuerte cambio, basado en las ideas de república, constitucionalismo y la caída de los reyes Borbones, ¿Qué sucedió en una institución española fundamental, como la iglesia?. En el texto de la Academia Nacional de Historia Ilustración y Liberalismo en Hispanoamérica se alega,

«Se originó el fenómeno de la Ilustración católica que tuvo un rol clave (…) La ilustración católica representa el intento de los estadistas, filósofos y teólogos católicos por conciliar el catolicismo con la nueva espiritualidad de la ilustración». Es decir que en los claustros comenzaron a circular las ideas de Voltaire, Roussea, y Montesquiew. Es decir, sin abolir el dogma, una parte de la iglesia en América comenzó a tomar un perfil más vinculado al signo de los tiempos, con ideas ilustradas y más racionalistas, sin abandonar la fe católica. Este es el proceso que atravesó al sacerdote Luis Beltrán, como muchos otros curas que tenían contacto con el pueblo.

En Septiembre de 1810, al estallar la revolución por la Independencia en Chile, se va a plegar al movimiento civil y militar contra la corona española, protagonizada por Bernardo de O´Higgins. Cuando lo persiguió la represión se exhilió en las tierras de su infancia, Mendoza.

Andaba fraguando la revolución, el fraile Beltrán.

Desde el inicio, empatizó con el hombre de Yapeyú, lo admiró, y le ofreció sus servicios a San Martín, en la empresa revolucionaria. Con sólidos conocimientos en Quimica, y la colaboración de José Antonio Alvarez Condarco, dirigió la fábrica de pólvora, desde 1813. Pólvora vertida por primera vez el 3 de febrero de 1813, en el combate de San Lorenzo. Posteriormente se dedicó a la industria metalúrgica, y fue clave en 1817. En el año de la Independencia, se convirtió en el Jefe del Parque de Artillería del Ejército de los Andes. Fraguaba el metal y forjó las armas claves para triunfar en la Batalla de Chacabuco, aquel 12 de Febrero de 1817. Victoria clave, en tierras chilenas, tras el cruce de los Andes. el futuro país trasandino había sido reconquistado por los españoles. El triunfo del ejército sanmartiniano selló la independencia de Chile.

Demás está decir que los sacerdotes que participaron activamente en las revoluciones americanas, fueron acusados de jansenistas y tuvieron que abandonar los hábitos, esto sucedió con Beltrán, a partir de 1816. En 1811 fundó FAMAE, la fábrica de Armas del ejército chileno. Pólvora, municiones, espada, herrajes, y fusiles fabricaba el cura, junto a un centenar de hombres que trabajaban en su armería.

Nos debemos la libertad…

Sus armerías sirvieron para liberar América, en Mendoza, Valparaíso, y Trujillo, se mantuvo firme hasta 1824; residía en el Perú junto a San Martín, y tras el paso de mando a Simón Bolívar se retiró. Finalmente se embarcó en el Ejército, en la Guerra del Brasil, en 1825, otra patriada de Beltrán. Se sintió enfermo y regresó para morir en Diciembre de 1827 en Buenos Aires. Ya había abandonado sus ordenes, sin embargo fue enterrado en el cementerio de la orden franciscana. BELTRÁN, el cura revolucionario, un hombre que pensaba que los americanos como buenos hijos de Dios, nos debemos la libertad.


Matías J. Escot es docente de Historia . Apasionado por la historia argentina, letras y política. Escritor, divulga la historia de nuestro país en Relatos del Sur Autor del libro “Escritores en Combate 1”