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Hablame de grieta 1

18 junio, 2020

El 17 de junio de 1821, luego de ser traicionado por propios y extraños, Martin Miguel de Güemes, murió en una hacienda a dos leguas de la ciudad de Salta. Diez días después de haber recibido un disparo de bala en una confusa situación que, a simple vista, es consecuencia de una traición de propios y extraños. Vida y obra de un héroe que fue repudiado por el orden económico establecido, demonizado por la historia oficial mitrista y rescatado casi dos siglos después por algunos revisionistas, y los gobiernos kirchneristas.

Martín Miguel Juan de Mata Güemes Montero de Goyechea y la Corte, ese era su nombre completo. Goyechea y la Corte, apellido de su madre jujeña, de ascendencia portuguesa. Sabemos que nació el 8 de febrero de 1785, en Salta, durante el Virreinato del Río de la Plata. Era uno de los ocho hijos de Gabriel de Güemes Montero, nacido en Santander (España), y de María Magdalena de Goyechea y la Corte. Fue criado en una familia de buena posición económica, rica. Su padre fue tesorero real de la corona española. Cursó estudios primarios en su ciudad natal. A los catorce años ingresó en el Regimiento Fijo de Infantería.

En 1805, se le destinó a Buenos Aires ante la amenaza de un ataque inglés durante el transcurso de las Invasiones Inglesas al Virreinato del Río de la Plata entre 1806 y 1807. Güemes participó en la reconquista de Buenos Aires, y allí produjo un hecho único en la historia marítima. Durante la segunda invasión inglesa, cuando luchaba en la defensa de la ciudad, tras una violenta bajante del Río de la Plata que había dejado varado al buque inglés «Justine» tomó la nave al mando de un grupo de jinetes, que entraron al buque galopando en sus caballos. Tres años después, por razones de salud (sufrió de una deficiencia con pronunciación gangosa por una enfermedad en la garganta) y tras el fallecimiento de su padre, solicitó licencia, que una vez concedida por el Virrey pudo regresar a Salta.

Resultó que en enero de 1809, la autoridad española, una vez caída el rey Fernando VII, la Junta de Sevilla- le expide el ascenso a subteniente efectivo del Regimiento de Infantería de Buenos Aires. Un año después, parte de la ciudad de Salta a la cabeza del un escuadrón denominado Partida de Observación. En Jujuy, en la Quebrada de Humahuaca, fue el primero en actuar a favor del movimiento de mayo interceptando las comunicaciones de los realistas y facilitando el avance del ejército enviado por la Junta constituida el 25 de mayo de 1810. Era seguido por los sectores populares de la época, el guachaje, que finalmente fue parte de su ejército. “Era adorado por sus gauchos, que no veían en su ídolo sino al representante de la ínfima clase, al protector y al padre de los pobres…» palabras del general cordobés José María Paz.

Así en noviembre de 1810, al mando de salteños, oranences, jujeños y tarijeños, Güemes vence en la batalla de Suipacha a las fuerzas comandadas por el general Córdoba dejando libre la ruta del Alto Perú, al ejército enviado por la Junta de Mayo. Cuando los patriotas fueron derrotados en Huaqui en junio de 1811, escoltó a Juan Martín de Pueyrredón a través de la selva oranense- Salta- contribuyendo a la salvación de los caudales de la Ceca de Potosí, en poder de los realistas.

En 1814, al hacerse cargo del Ejército del Norte José de San Martín, le encomendó el mando de la Avanzada del Río Pasaje, —hoy denominado Juramento por la jura de obediencia que Manuel Belgrano obligó a realizar a la Asamblea del Año XIII y donde se considera que nació la Bandera celeste-blanca-celeste de Argentina— iniciándose la Guerra Gaucha. Jujuy y Salta, estaban ocupadas por Joaquín de la Pezuela. Tras siete meses de asedio regresó al Alto Perú y un año después derrotó al ejército invasor al mando de Joaquín de la Pezuela en Puesto del Marqués.

Fue elegido gobernador de su provincia, cuando corría 1815, cargo que ejerció hasta 1820. Dos semanas después de asumir el gobierno, se casó en la Catedral de Salta con Carmen Puch, con la que tuvo tres hijos: Martín, Luis e Ignacio. Dijimos que Güemes era de una familia de «gente decente» como su su señora esposa sin embargo, Martín, se ganó el respeto del pobrerío y el odio de la aristocracia salteña.

Güemes defendió la frontera norte contra una decena de invasiones realistas. Su ejército era integrado por gauchos pobres.

Para terminar esta primera parte contamos que en los últimos días, de noviembre de 1815, tras ser derrotado en Sipe Sipe, el general José Rondeau que representaba a Buenos Aires intentó requisar 500 fusiles a los gauchos salteños. El bravo Güemes se negó a desarmar a su provincia y el Director Supremo (máxima autoridad de entonces) Álvarez Thomas envió una expedición mediadora al mando del coronel Domingo French. Finalmente por encargo terminó socorriendo a las tropas del mismo Rondeau, que habían quedado varadas en el norte salteño.

Fin Primera parte

Martín-Ripari

Martín Ripari. Periodista y Relator de Fútbol. Trabaja en «Relatores: El Fútbol Va con Vos». Conductor de Boca para todo el Mundo. Todos los Miércoles de 18 a 20 hs. www.onradio.com.ar

Lo encontrás además en la WEB: LA PATRIA FUTBOLERA

IG: @martinripariok