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Claudio Paul Caniggia: Brasil 0-Argentina 1

26 junio, 2022

Treinta años después seguimos disfrutando de la que fue, quizás, la tercera jugada en importancia de Diego en Mundiales. Naturalmente, detrás de su obra máxima en cuartos de final de México frente a Inglaterra y de su otra obra de arte que fue el segundo gol a Bélgica en semifinales también en México. Aquella corrida a puro talento, coraje y potencia, merece el recuerdo.

Arranca Diego Armando Maradona, en el círculo central, en su propio campo, trasladando cansino lateralmente cuando de repente cambia de dirección y arranca como el predador que un segundo antes parece distraído y sin mediar ningún gesto que pudiera prevenirlo está lanzado en la persecución de su presa. Mucho se habló de la floja marca de Alemao, que es el primer gambeteado. Que lo perdonó porque jugaban juntos en Nápoli fue lo que se dijo, básicamente. Si bien Alemao no se mostró muy aguerrido (cosa que, por otra parte, no era su característica) hay que decir, para ser justos con el centrehalf brasileño, que el golpe de tobillo zurdo de Diego para llevarse la pelota hacia su pierna derecha es muy difícil de prever.

Sigue Diego. Hace gala de su característico y proverbial cambio de ritmo para irse del trancazo que Dunga intenta darle. Es notable, además, como usa el brazo derecho para contener al marcador. Al fútbol también se juega con los brazos.



Todavía la tiene El Diez. Encara a Ricardo Rocha que viene cerrando. La carrera de Diego es en línea recta. Es en este momento cuando quedan Diego y Cani, que inicia su brillante diagonal del centro hacia la izquierda, ante cuatro defensas de Brasil. Diego aprovecha que Rocha viene cruzando perpendicularmente a la dirección que trae la pelota (lo que facilitará siempre el trabajo del que encara) entonces la tira larga, levemente hacia la derecha, para superar la línea del defensor que ya no llegará ni siquiera a hacerle foul. Aunque logra “colgarse” de Diego, quién lo aguanta con velocidad y potencia mientras vio, con la meridiana claridad de los elegidos, que Cani ya quedó vacío porque los cuatro defensores se quedan con él, imantados por el genio, aterrados porque saben lo que es capaz de hacer.

Lo que hizo fue, una vez más, engañar a todos. Estiró la carrera lo suficiente como para que Cani quede libre, le juntó la cabeza –como decíamos en el barrio- a todos los defensores y cuando ya no le quedaba nada, cuando ya el esfuerzo por la carrera, por aguantar los embates, por los 80 minutos de un juego netamente desfavorable que habían transcurrido, por ese tobillo maltrecho que lo obligaba a jugar infiltrado, se hacían sentir tocó de derecha al claro, en el momento justo para no dejar en off side a su compañero.
Majestuosa jugada. Hay futbolistas, me atrevo a decir la gran mayoría, que en toda su carrera no construyen una sola jugada de la belleza y relevancia que tuvo la de ese mediodía en Turin. Diego las cuenta de a varias. Así de grande es.

Claudio Paul Caniggia, el nacido en Henderson le daba el triunfo a la selección, en un partido totalmente adverso. Argentina en cuartos de Final del Mundial en Italia 90´.

Queda lo que para ese enorme futbolista que es Claudio Caniggia es un trámite sencillo. Encara al arquero que sale apurado y, algo que en su fuero íntimo sabe, derrotado. Por un momento casi imperceptible acomoda el cuerpo anunciando la definición esquinada, de derecha, al palo más lejano. Una mentira veloz, apenas perceptible, pero que hace que Taffarel incline levemente su cuerpo hacia ese lado y ya no pueda siquiera acercarse al delantero argentino que tira larga la pelota hacia adelante y su izquierda como marcan los libros. Caricia de zurda y correr a festejar el gol más importante de su carrera.

La sonrisa de Cani luego del gol debería aparecer en los diccionarios junto a la definición de felicidad. Uno a cero definitivo. Argentina a cuartos de final, el gigante del fútbol mundial de vuelta a casa.

Diego-joy

Diego Joy.  Comentarista de Fútbol. Canal Web La Patria Futbolera. https://bit.ly/3RAwT5y Buen lector de historia, y filosofía. Hincha de Independiente. Escrito para la #infocolectiva