«Los Estados Unidos parecen destinados por la providencia a plagar la América de miserias en nombre de la libertad». (Simon Bolivar)
Se podria mencionar una tercera guerra mundial en ciernes-aunque cabe reflexionar sobre las palabras del Papá Francisco I, cuando al principio de su papado advirtió sobre una «tercera guerra mundial en partes»; aunque tampoco son momentos de tomar la biblia, ni leer el Apocalipsis, aquel libro que hace alusión al final de finales, al fin del mundo y de los tiempos, decidido por el supremo.
En la madrugada del sabado Donald Trump dispuso una intervención directa violando el espacio aéreo y terrestre de la República Bolivariana de Venezuela bombardeo el territorio y secuestro a su Presidente Nicolás Maduro, en una clara operación ilegal y contra el Derecho Internacional. Es más a Maduro lo llevaron «tabicado» como se conoce en la jerga, para que no pudiera ver adónde lo conducían,ni quienes, reforzando la ilegalidad del acto.
El análisis requiere pensar en una categoría marxista, si de Karl Marx, nos referimos el materialismo histórica, es decir cuáles fueron las condiciones materiales para que suceda este hecho.
La acusación de narcoterrorismo no resiste el menor analisis, a Manuel Noriega, presidente panameño lo acusaron de lo mismo en una intervención cruenta en 1990. El Presidente norteamericano era George Bush, padre, y fue la última intervencion militar directa en la región. Por lo tanto Trump inauguró comenzado el segundo cuarto del siglo XXI en América Latina una sumisión más, que antes fue económico-financiera y ahora le agrega el elemento bélico.

La Guaira, la base de Carlota, Fuerte Tiuna, el aeropuerto de Higuerote y la localidad de El Volcán, fueron junto con Caracas, objetivos que dejaron unos 40 muertos,siendo falso que no hubo víctimas.(Cifra expuesta por el New York Times).
No solo el Presidente sino su esposa fueron secuestrados, a tal punto que por horas se desconoció su paradero. Las palabras posteriores de Trump, en su Conferencia de Prensa, pareció decirnos: Invadimos Venezuela , si, y que?.
Acerca de las causas materiales; una neoguerra fría, por categorizarla pedagogicamente surgió en el último año, recordemos a Trump estableciendo aranceles exorbitantes contra los productos chinos, productos que como son producidos a costos muy bajos resulta imposible competir. La República Popular China, basada en planes quinquenales y con un crecimiento pavoroso en lo tecnologico, social y económico en los últimos 20 años.
Algún dato para dar dimensión del cambio brutal del país de Oriente, y por qué es potencia mundial. Con 1400 millones de habitantes, cuenta con 160 ciudades que viven más de un millón de personas, y con 18 distritos habitados por 10 millones de personas. Genera y produce electricidad dos veces lo que Estados Unidos. Y en transporte tiene 50 mil km de vías, de trenes de alta velocidad.
Es claro que el gigante asiático es capaz de inundar los puertos de mercaderías de cualquier Nación, su crecimiento continuo complica las aspiraciones imperialistas yanquis.
«Nos preguntamos que pasaría si China bombardeara el sur, una parte de Buenos Aires y secuestrara a Milei y su hermana»
ENTRE NOS SOCIAL INFO.
En la Argentina Mileísta con las medidas de apertura del comercio exterior y baja de aranceles, basta hablar con algún despachante de aduana para enterarse que hay containers llenos de productos chinos, por la demanda de compra puerta a puerta. Esto no le produce ninguna gracia al imperio norteamericano, que productos orientales compitan con los suyos. Está guerra comercial entre ambas potencias lo llevan a pisar «el patio trasero» al tío Sam, en este caso Trump, y mostrar su poderío.
Por otra parte Venezuela está sustentado por la Federación Rusa, otro actor que entra en juego en un mundo que ya no es «los 90», el único protagonista no es Estados Unidos. En una geopolítica multipolar, Estados Unidos debe imponerse, y esto parte del sábado a la madrugada en el que el trumpismo mostró sus cartas
A la cuestión comercial se suma una guerra que viene de hace algunos años, la guerra por la energía y los recursos. La población mundial aumentó, existe una superproducción de bienes y servicios y se precisa de energía y materias primas. Irak, Iran, Arabia Saudita, la Federación Rusa, y, vaya casualidad Venezuela, son caudalosas reservas petroleras. Por lo tanto China y Estados Unidos, junto a Rusia compiten a escala planetaria por recursos. Más teniendo en cuenta que se acaban las formas convencionales de obtener energía, y ya se escucha con más naturalidad la palabra fracking. Una firma más costosa y no convencional para obtener petróleo, litio o cualquier elemento incrustado en el suelo terrestre.
Una guerra comercial y energética, una disputa en cada rincón de la tierra, y la doctrina Monroe, aquella de prioridad de la América Latina, para que ejerzan el colonialismo los yanquis de acuerdo a sus intereses, sobre Europa, antes y Asia ahora, entra en juego de manera ofensiva por Donald Trump.

Finalmente, Trump está decidió a mostrarle al mundo su poder militar y económico imperial, sin ponerse colorado luego de invadir Venezuela y secuestra al Presidente, en conferencia de Prensa en su mansión de Mar-a- Lago, explícito que van administrar Venezuela y que van a recuperar los recursos- petroleo- para sus empresas. Es sin dudas un imperialismo que se ejerce con una novedad, es a cara descubierta
La Comunidad internacional permanece inactiva, salvo en repudios por redes sociales, el Presidente Javier Milei, en una torpeza, y zoncera de magnitud aplaude la invasión.. Sin dudas, Milei tiene raptos de adolescente impulsivo y tardío. No piensa y actúa.
Bienvenidos y bienvenidas. Comenzó el 2026, y un Imperialismo que se disputará cada rincón terrestre como hace dos siglos. Imperialismo 2.0, invadiendo en nombre de la libertad.





