Fallo Histórico. La Cámara de apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, revocó el fallo en primera instancia de la jueza Loretta Preska, y de esta manera evitó que la Argentina pagara una cifra millonaria (16 mil millones de dólares) y además le otorga la razón en el procedimiento de expropiación realizado en el 2012, durante el gobierno de Cristina Fernández. Recordemos que la nacionalización del 51% de YPF, se realizó tras una votación en el Congreso de la Nación; la justicia norteamericana dejó claro que el procedimiento se ajustó a derecho.
Cristina Fernández, en un tweet del último sábado felicitó al staff de abogados Sullivan & Cromnwell LLP contratados en el 2020 y resaltó la posición argentina. «Como abogada, mis felicitaciones por haber sostenido los argumentos jurídicos de la Argentina en cuanto a que las disposiciones del Estatuto de una sociedad no pueden prevalecer sobre la Constitución Nacional ni el ordenamiento jurídico de un país».
EL CORO DEFENSOR DEL GRUPO REPSOL: «LOS CONFISCADORES»
En aquel entonces el 23 de abril de 2012, seis días después de la expropiación en el diario La Nación el columnista Mariano Obarrio escribía acerca la confiscación y el perjuicio a la petrolera española Repsol, una corte opositora salió en coro en aquella semana a repetir los términos. Una de las voces en coro que repetía el cántico de la confiscación era el actual Ministro de Modernización Federico Sturzenegger, padre del megacanje en junio 2001, que condujo al corralito y asesor del FMi durante la década menemista, (1993 y 1994) expresó. «Hace dos años dijimos desde el PRO que confiscar empresas no era la manera de asegurar una energía más económica para el desarrollo, y agrega que «la producción de gas y petróleo había caído un 7%».

En primer lugar, el procedimiento fue el de expropiación, no hubo confiscación. El artículo 17, de nuestra Constitución Nacional la consagra. «La expropiación por causa de utilidad pública debe ser calificada por ley y previamente indemnizada». Es decir la ley de utilidad pública que debe fijarse para la expropiación la dictó el Congreso de la Nación, (Ley 26.741). No fue arbitraria que atentaría contra la ley, no se levantó un día la Presidente y dictó la expropiación. Luego, la confiscación, término que empezó a repetir la oposición y los medios como Clarín y La Nación, la confiscación es «la apropiación total del Estado, del patrimonio de un sujeto, sin indemnización. La Argentina fijó en el 2014 una indemnización de 5 mil millones de dólares en bonos, no en efectivo. Si releemos el extracto del artículo 17, se cumplió con la Constitución y se ajustó a derecho (Esto mismo marca el reciente fallo de la corte en New York).
«Se llevaron todo. De ahí la decisión importantísima y estratégica que anunció la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en 2012»
AXEL KICILLOF. ENTREVISTA 2015. PABLO CAMAITÍ.
Petersen Energía, (Familia Eskenazi), fue el accionista minoritario que pataleó, porque según sus intereses el Estado Argentino no lanzó una oferta pública de compra y litigó ante los tribunales neoyorkinos. Sin embargo, los Buitres y por ello lo califican así, sobrevaloraron y pergeñaron una demanda propia contra el país. Burford Capital, un fondo especializado en comprar juicios y litigar para obtener una gran tajada, compraron los derechos de la demanda y lo impulsaron en New York. Litigaron contra el país por 16 millones de dólares. Es decir intentarían triplicar la indemnización argentina, sin ni siquiera haber sido accionistas junto a Repsol y Petersen.
FUNCIONARIOS PARTE DE UN BUITRISMO CRIOLLO
De los funcionarios de un Estado, cualquier ciudadano pretendería que defienda los intereses y la soberanía de ese Estado, en la Argentina como decía Arturo Jauretche, tal vez los argentinos sean vivos de ojos, para el potrero, las mujeres o varones (de acuerdo a la elección sexual), para la barra de amigos, o el café. Vivo para todo eso, pero zonzos de espíritu, decía Don Arturo, «zonzos para las grandes causas nacionales», así Sturzzenegger en aquel entonces se preocupaba por el Capital extranjero, el riesgo país y el precio de la soberanía.
«Burford Capital, un fondo especializado en comprar juicios y litigar para obtener una gran tajada, compraron los derechos de la demanda y lo impulsaron en New York. Litigaron contra el país por 16 mil millones de dólares»
NACIONALIZACIÓN DE YPF Y EL BUITRISMO CRIOLLO.
«La decisión del gobierno nos deja un costo que no será fácil de revertir. El primero es que la confiscación (¿? otra vez el término), vino de la mano de un aumento de 400 puntos el riesgo país, esto quiere decir menos inversiones». Y luego remata «La soberanía petrolera puede sonar linda, pero no resulta barata». Claro, siguiendo a Jauretche hagamos pedagogía con el zonzo, la soberanía no es cara ni barata, es INVALUABLE. Sturzenegger, un opositor, funcionario, ministro, siempre coherente. Preocupado por los intereses foráneos.
EL MILEÍSMO Y LA «AVENTURA SUICIDA»
Durante estos años lo que se vivió fue una ridiculización de la figura de Axel Kicillof , hoy gobernador de la Provincia de Buenos Aires y la culpabilización a una mujer que es el núcleo central de todos los males de la Argentina, para una parte considerable de la sociedad, la oposición y los medios hegemónicos. El presidente Javier Milei apenas asumió el mismo papel de denostar al que hoy es su máximo contrincante, Axel Kicillof, y a denostar la nacionalización. Sin advertir que los dividendos de Vaca Muerta, son una buena noticia para todo el pueblo argentino y su gobierno; exploraciones y perforaciones de YPF, realizadas durante la presidencia de Cristina Fernández de Kichner.
El Presidente Milei calificó el último viernes de «aventura suicida», además de colgarse medallas que no corresponden. En la misma sintonía apenas asumido en diciembre de 2023, en un reportaje a La Nación+ como si fuese Nicolás Avellaneda, aquel presidente que dijo, «pagaré ahorrando con el hambre y la sed de los argentinos», proponía un nuevo impuesto para pagarle a los Buitres, «Tasa Kicillof». Es decir que los argentinos y argentinas le pagaran a los Buitres lo que no corresponde, por el «pecado» de nacionalizar una empresa argentina nacida en 1922 y de utilidad pública. Una escena más de zoncera, de buitrismo criollo.
Lo patético del gobierno nacional y sus funcionarios fue en las últimas horas querer apropiarse de la medida y del fallo a favor cuando, denostaron la causa y a quienes lo gestaron.
En la década del 90´, con las industrias en caída libre, y el bajo consumo caracterizado por el desempleo Repsol, se caracterizó por no explorar, extraer lo necesario y venderlo al exterior, el falso superávit energético era por la escasez del consumo, poco a poco la Argentina se quedaría sin petróleo por falta de exploración y venta de sus reservas al exterior. La rentabilidad de Repsol era alta, la inversión era nula y el costo bajo, Repsol sin esfuerzo y con el petróleo de suelo argentino repartía dividendos de 17 mil millones de dólares. Un número más el último año de Repsol se invirtieron tres mil millones de dólares. En el primer año de YPF nacionalizada el gobierno «confiscador» de Cristina Fernández, con Axel Kicillof como Ministro de Economía la inversión fue de 7,3 millones de dólares. La cantidad de equipos de Repsol para perforación eran 30, las de YPF recuperada en el 2015, 71, duplicó con creces la cantidad de equipos de perforación.
Cuenta Axel Kicillof en una conversación con el periodista Pablo Camití en 2015, en una serie de entrevistas publicadas en el libro Axel kicillof: Diálogo sin Corbatas.
«Se llevaron todo. De ahí la decisión importantísima y estratégica que anunció la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en 2012, y que se explica en función de donde nos había dejado todo este proceso. Por primera vez el petróleo que se producía en Argentina, no alcanzaban para abastecer al propio país. Eso nos llevó al desabastecimiento y por eso la decisión de reestatizar fue muy valiente».
La Corte de Apelaciones de New York, actuó con más comprensión de lo que significa la soberanía ante los ataques de capitales predatorios que funcionarios y medios de ayer y de hoy. tal vez haya que volver a ser pedagógicos ante los zonzos de espíritu.





