Sui Generis es sin dudas una de las bandas icónicas de la historia del rock en castellano. La banda de Charly García y Nito Mestre toco un nervio particular en el contexto de los primeros años del rock argentino conectando con las juventudes que vivían sus días entre los sueños de una sociedad más justa, el regreso de Perón luego de 18 años de exilio y el autoritarismo de una sociedad cada vez más violenta que en 1976 viviría las cumbres del terror estatal desde la fundación del Estado argentino.
El 5 de septiembre de 1975 Sui Generis inesperadamente decidió ponerle punto final a su incipiente trayectoria dándole lugar de esta manera a los futuros proyectos de García y Mestre. Adiós Sui Generis es el registro fílmico de su despedida en el Luna Park y su reestreno medio siglo después en salas es un modo conmovedor de evocar el poder de esas canciones pioneras. Bebe Kamin tuvo la virtud de acercarse lo suficiente a los músicos sin perder nunca de vista que lo importante en todo ese asunto es la comunión de los artistas con su público. De todas las bandas pioneras del fundacional rock argentino Sui Generis ocupa en el imaginario de la época el lugar del hippismo y eso fue quizás lo que llevo al inquieto García a expandir sus inquietudes a la música progresiva en sus próximos grupos.

Esa inquietud sinfónica se puede observar en la extraordinaria versión de Bubulina que la cámara de Kamin registra. Cruza de rock progresivo con blues la voz de infinita dulzura de Mestre en la interpretación y el juego de voces con que acompaña García desde los teclados hace de esa canción uno de los momentos cumbres del film. Uno a uno se van sucediendo los éxitos. Desde la conmovedora y fogonera confesiones de invierno en donde las hermanas Norma y Mimí Pons complementan la interpretación musical con una performance notable pasando por la icónica Canción para mi muerte el show de Sui Generis es un registro epocal en donde el dúo da muestras de un particular poder de síntesis entre virtuosismo y sencillez de la que era capaz la banda.
Así se van sucediendo las canciones que van hilvanando la mirada conceptual que García tenía de la sociedad argentina de su época. Así en la maravillosa Aprendizaje García describe con ironía la tensión entre el deber ser y el disconformismo a las reglas que la sociedad impone y en Mr. Jones narra la disfuncionalidad de una familia que es el reflejo de la violencia que la sociedad produce. La letrística setentista de García da cuenta del miedo y del terror que la sociedad le imponía a la juventud y también permite mostrar un horizonte de resistencia siempre vinculado a la pulsión amorosa.

Sui Generis no es una banda ingenua ya que descree de las soluciones fáciles. En ese sentido García se aproxima a la mirada existencialista que se aleja de la coyuntura que exponía la lucha de clases y la revolución armada para centrarse en el detalle minucioso de las formas de alienación que el capitalismo producía en plena segunda mitad del siglo XX. Los protagonistas de las canciones de Sui Generis dan cuenta de la dificultad de ser joven en el contexto de la Argentina del siglo XX en donde las instituciones permanentemente oprimían y modelaban el comportamiento de los sujetos.

El final del concierto con la icónica Rasguña las piedras y la poderosa versión del Blues del levante completan el registro de una de las bandas fundacionales de la música de rock en castellano y dan cuenta de un momento histórico en donde a pesar de la opresión y la violencia que cercaban a la sociedad argentina existía gracias al arte la posibilidad de construir alternativas de resistencia.
La película que Kamin filmo sobre este show de despedida es conmovedora porque toma los rostros anónimos de esa juventud que unos meses viviría el terror de la violencia estatal y los hace protagonistas de la historia. Ese gesto a simple vista de darle rostro al pueblo es revolucionario porque transforma a este en un sujeto vivo de la historia. Esa simple lección sigue estando a mano. El que quiera oír que oiga.
Adiós Sui Generis (Argentina, 1975). Dirección y Guion: Bebe Kamin. Fotografía: Aníbal Di Salvo Con Charly García, Nito Mestre, Rinaldo Rafanelli, Juan Rodríguez, Mimí Pons, Norma Pons. Duración 75 minutos.





