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STEPHEN KING Y EL OFICIO DEL ESCRITOR, MIENTRAS ESCRIBO

17 mayo, 2024

-Por Charly Longarini

Hacia Viernes Salvajes

Stephen King cuenta, en la introducción de The Stand, su monumental novela de 1300 páginas, que habitualmente le preguntan como escribe las historias. Y él contesta que de la misma forma en que se construyó la muralla china, un ladrillo y después otro, es decir, escribiendo una palabra tras otra. Lo simplifica para sacarse la respuesta de encima. O a lo mejor, era lo que él pensaba en aquellos años ochentas.


Cuando lo leí en mi adolescencia, pensé que tenía cierta razón, que esa es la única manera de escribir pero que, por supuesto, la creación artística, en tanto literaria, no puede reducirse a esa mínima expresión. Entendí que una idea semejante merecería una explicación mucho más profunda y extensa. Claro, yo pensaba eso porque aún faltaban siete años para el accidente que iba a poner en riesgo su vida y ocho para que escriba su verdadera obra maestra llamada «Mientras escribo».

«Te preguntarás donde queda la trama. La respuesta- al menos la mía- es que en ninguna parte»

Mientras Escribo. Stephen King.


No sólo es el libro más personal de King, también es como un manual de intrucciones precisas de como escribir, un código samurai, un texto de autoyuda para narradores inminentes y una caja de herramientas para todo aquel que lleve el oficio en la tinta.
La escritura es una de sus grandes obsesiones. No es casual que muchos de sus personajes sean escritores y a través de ellos haya hablado del oficio en forma indirecta. En Misery da cuenta de lo que siginifica escribir para la industria y el fandom. Annie Wilkes interpretaría el mal que acecha cuando uno baja la guardia y se expone al riesgo de traicionarse. En El Resplandor habla de la imposibilidad de escribir y de las adicciones que emergen, todo eso encarnado en la figura de Jack Torrance.


La escritura y sus universos están presente en la narrativa Kingiana. Por eso, Mientras escribo, no sólo es un libro necesario para aquellos que quieran lanzarse, también es una hermosa aproximación a una de los escritores más importantes de Estados Unidos, porque hay una parte sustancial donde se permite narrarse a si mismo sin concesiones, contando como debió pelear a sus propios demonios.
Mientras escribo no fue el primer libro sobre escritura, pero fue muy significativo, por el tamaño de su autor y porque en la época en que salió, este género no gozaba de la salud que tiene hoy. Es de esas obras que se pueden llevar en la mochila y, en el momento menos pensado, abrirlo en una parte cualquiera y leer al azar, porque de esa experiencia, estoy convencido, algo se puede aprender.

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Charly Longarini

Periodista, y lector voraz. Escribe para La Patria Futbolera. Estudia Letras en la Universidad Nacional de Hurlingham. Cinéfilo. Seguilo en sus redes.