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REBELDÍA DE DERECHA Y LIBERALES AUTORITARIOS

20 septiembre, 2021

BUNGE VS VON HAYEK

Hace unos años leí un texto del filósofo argentino Mario Bunge, que afirmaba que el sujeto en el capitalismo no era un Robinson Crusoe, aislado que tomaba las decisiones por sí solo, sin coacción, en el mercado. De esta manera los agentes económicos en un mercado no ejercen la libertad en plenitud, son condicionados por distintos factores. Bunge discutía con un pope del liberalismo, Friedrich Von Hayek. Para el economista austríaco, el ser humano elegía libremente, por ello el estado no debía intervenir, las fuerzas del mercado se autoregulaban, y los individuos decidían en ese mercado de servicios y productos, de manera libre; demás está decir que Hayek era un exégeta del liberalismo económico.

REBELDÍA DE DERECHAS Y GRITOS POR TV

El que pasea por los canales nombrando a los padres del liberalismo postmoderno, o del Neoliberalismo como Milton Friedman o Hayek es Javier Milei, que acaba de juntar más de 10.000 personas en el Parque Lezama, y obtener en las últimas PASO, casi un 14% del electorado, convirtiéndose en la tercera fuerza en CABA. Seguido además por un número significativo de jóvenes de entre 18 a 30 años, que expresan su rebeldía de derechas, así son s, como la nombran los españoles. Rebeldes contra el Estado, los impuestos, las ideas intervencionistas, la economía social, y la clase política. ¿Porqué mecanismos la juventud actual sigue a una derecha gritona y que denosta posiciones ideológicas contrarias?. La posible respuesta da para otra columna

¿Qué hace que un jóven milite para la derecha gritona y no vaya a buscar chicas lindas a un partido de izquierda?

Con una verba inflamada en cada presentación pública, el ahora Candidato a Diputado Nacional suele aborrecer los impuestos al grito de «me están robando la plata que me gané», cataloga de «zurdos de mierda» a todo aquel, ya no que baje de Sierra Maestra, sino que se atreva a esgrimir una idea de mínima regulación a los poderosos. La descalificación a la línea de pensamiento contraria es parte de sus intervenciones. En un reportaje el pensador de la derecha nacionalista francesa Alain de Benoist, dijo que Macrón, el presidente galo era «un liberal autoritario». Concepto que tal vez pueda aplicarse a referentes de este nuevo fenómeno llamado libertario.

María Eugenia Vidal, u Horacio Rodríguez Larreta, tienen un discurso «colectivista», o sus programas políticos están basados, en ideas socializantes, expresa el candidato, Milei. Es raro pensar a estos políticos definiéndose como socialistas, pero Milei lo hace sin ponerse colorado. Es decir que los referentes de Juntos por el Cambio, están en sintonía con el ideario Jean Luc Melenchón, de la izquierda francesa, o se parecen a la izquierda española de Podemos, o simplemente son portadores de algunos de los planteos socioeconómicos de la primera presidencia de Cristina Fernández.

DE GORDON GEKKO A JAVIER MILEI

El discurso es insustancial, y es necesario marcar que en una sociedad todo individuo se debe a otro, nadie está solo en la isla como en la novela de Daniel Dafoe. Si usted es un profesional hecho y derecho, tal vez pasó por la educación pública, y muchos otros pagaron impuestos para sostener la universidad y permitirle estudiar. Hoy es hiperexitoso en su profesión, pero una mujer le cuida sus hijos para que pueda trabajar, para tener tener un buen nivel de vida. Si los tiene, sus empleados no son una carga impositiva, son los que posibilitan el éxito de su negocio. Y podría seguir, porque también el Estado argentino, con todas sus falencias subvenciona la escuela privada donde se educa su hijo/a.

Como vemos lejos, de estar en la isla y defender ciegamente la quintita propia, hablar desde el egoísmo, y apoltronarse en el individualismo más ramplón, -idea fuerte del discurso libertario-, es cuanto menos cegado. La sociedad resulta de una cadena de relaciones sociales de la que nadie puede escapar, ni sentirse exento. En definitiva el éxito propio es una experiencia también colectiva.

La escena de la película Wall Street de Oliver Stone, en que Gordon Grekko, (Michael Douglas), un magnate inversionista, le baja línea a Bud Fox (Charlie Sheen), un agente de bolsa que quiere abrirse camino en Wall Street, dice «The Greed es Good», la ambición es buena, es el templo al individualismo. La explicación de Grekko que el no es un tipo común y corriente, sino aspira a ser millonario, la ambición de ir por todo. Individualismo a ultranza, dinero, y nada más.

¿Porqué el pensamiento libertario, sabe al de Gordon Grekko?. Porque no hay un pensamiento social, sino de individuo, yo gano, y lo mío es mío, los demás que se arreglen, ¿Cómo mis impuestos van a financiar tal cosa, cómo mi plata va a cubrir a un desocupado?. ¿Porqué no echan empleados públicos, y achican el gasto?, yo no tengo porque pagarle su salario. Si para Grekko su ambición no tiene límites, aún al costo de romper el contrato social, para Milei su prédica robinsoniana individualista tampoco.

Libertad, libertad, Libertad, grita una nueva corriente que cree que la sociedad, no es un colectivo, sino una suma de individuos.


Matías J. Escot es docente de Historia . Apasionado por la historia argentina, letras y política. Escritor, divulga la historia de nuestro país en Relatos del Sur Autor del libro “Escritores en Combate 1”