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A 20 AÑOS: MAXI Y DARIO PRESENTES

5 julio, 2022

Ayer Domingo 3 de Julio, Maximiliano Kosteki, hubiese cumplido años, 43 precisamente; era un militante que se había comprometido con el Movimiento de Desocupados Aníbal Verón. Colaboró para construir un horno de pan, tuvo la iniciativa de cola en una huerta, y había armado una biblioteca en el local del MTD en Guernica.

Por su parte Darío Santillán había comenzado su militancia, en escuelas secundarias de Quilmes y Solano, participando en centros de estudiantes. Su pequeña organización formada en Claypole, confluyó en el 2000, en el Movimiento de Trabajadores Desocupados de Almirante Brown, fue el organizador de los Desocupados del barrio Don Orione, con solo 21 años. Y trabajaba antes del corte del Puente Pueyrredón, en una barriada de Lanús, donde vivía.

El último 26 de Junio se cumplieron 20 años en que ambos perdieron la vida, fue en la Masacre del Puente Pueyrredón, varias organizaciones habían planteado una movilización masiva basada en los siguientes reclamos: aumento del monto para los desocupados, de 150 a 300 pesos, del salario básico, más alimentos para los comedores populares y el apoyo a la fábrica ceramista Zenón, para que los trabajadores no fueran desocupados. La consigna era cortar el Puente Pueyrredón, pero la columna del MTD fue violentamente reprimida, y se dispararon balas de plomo, con un saldo de 33 heridos. Enfrentando la represión allende a la estación, fue baleado Maximiliano Kosteki, quien desangrándose se mete en el hall central de la estación de Avellaneda.

Santillán y Kosteki. Sin vida, en el hall central de la Estación de Avellaneda, aquel mediodía del 26 de Junio de 2002.

En un acto de compromiso máximo Darío Santillán, que salía de la zona de fuego y plomo, volvió cuando escuchó que estaba herido un compañero del MTD, y al hacerlo fue fusilado con una Ithaca calibre 12.70, por la policía, dirigida por el comisario Alfredo Franchiotti. La investigación judicial los condenó a cadena perpetua, la autopsia confirmó que fueron baleados a menos de 10 metros de distancia, otro de los implicados fue el oficial Carlos Quevedo. Ambos de la Bonaerense.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires era Felipe Solá, y el Ministro de Justicia Aníbal Fernández, en la presidencia de Eduardo Duhalde tras la feroz crisis de Diciembre de 2001. La represión fue paradigmática, y una de las causas, por las que Néstor Kirchner prohibió la utilización de armas de fuego en las marchas. Tras la investigación, comenzó a quedar en evidencia el accionar de la bonaerense. Se confirmó que Franchiotti mentía al asegurar que se disparaban balas de goma. En definitiva, recordamos a los militantes que enfrentaron las balas, a aquellos que vuelven a buscar a los caídos. Kosteki y Santillán vidas jóvenes pero intensas, de lucha y compromiso.


Matías J. Escot es docente de Historia . Apasionado por la historia argentina, letras y política. Escritor, divulga la historia de nuestro país en Relatos del Sur Autor del libro “Escritores en Combate 1”